Antes y después

Os presento un acertijo en forma de solitario que se hizo muy popular en Europa hace muchos años. Es un acertijo de origen inglés que se inventó un marinero que pasó cuarenta años de su vida en Sailor’s Snug Harbor, en la isla de Staten y que se vanagloriaba de haber navegado con el mismísimo Capitán Randall, entreteniendo a los visitantes con este juego, con el que, como decía él se sacaba un poco de “plata extra”. Con el tiempo el juego acabó llegando a Londres, donde se hizo muy famoso bajo el nombre de “El acertijo de las dieciséis”

El acertijo consiste en transponer las piezas blancas y negras en el menor número de movimientos posible. Podemos mover la ficha a un cuadrado adyacente, si está vacío, o podemos saltar por encima de una pieza adyacente para aterrizar en el cuadrado de a al lado, (siempre que esté vacío). No podemos mover en diagonal. sólo dentro de la misma fila o columna (como la torre en el ajedrez).

Según un testigo ocular, el viejo marinero estaba muy orgulloso de su pericia en el juego y cuando le compraban el juego daba un truco para conseguir mover las piezas en el menor número de movimientos. El pobre estaba equivocado o puede que se haya perdido en el agujero de las artes perdidas o quizás el mundo ha avanzado desde entonces. El caso es que los métodos que describen los libros de acertijos ingleses y los libros sobre matemáticas son defectuosos y se pueden disminuir en varios movimientos.