La mermelada de mamá

La señora Hubbard, como todas las madres que tratan de preservar de manos incontraladas (especialmente, como es natural, las de los niños) los platos de cocina que preparan, ha inventado un ingenioso sistema para que nadie toque su mermelada de moras.

Echando mucha imaginación y creatividad, se las ingenió para rellenar veinticinco tarros con la mermelada que había preparado y los colocó de manera y forma que hubiera exactamente veinte galones de mermelada en cada estante de la alacena donde guerdaba habitualmente la mermelada que preparaba cada mes con gran cariño y esmero.

Si habéis leido correctamente el enunciado de este puzle y os aventurais a encontrara una solución al problema, ¿podéis averiguar cuál es su secreto y cuánto contiene un tarro de los grandes?