La Anorexia es alimentada por el orgullo sobre la pérdida de peso, según un reciente estudio

Lunes, 6 de Octubre de 2014
Anorexia nerviosa

Las emociones positivas - incluso las que se ven a través de una lente distorsionada - pueden desempeñar un papel en el fomento de los trastornos alimentarios como, por ejemplo, la anorexia nerviosa, que tiene una tasa de mortalidad 12 veces mayor para las mujeres entre las edades de 15 y 24 que el resto de causas de muerte combinadas, según un estudio de Rutgers.

En una investigación publicada en Clinical Psychological Science, Edward Selby, profesor asistente en el Departamento de Psicología de la Facultad de Artes y Ciencias, midió durante un período de dos semanas los estados emocionales de 118 mujeres entre las edades de 18-58 que recibían tratamiento para la anorexia nerviosa . Selby encontró en el estudio que aquellas, no sólo no sufrían emociones negativas sino que, por el contrario, se sentían emocionalmente positivas, al aumentar su sentimiento de orgullo por ser capaz de mantener y superar sus objetivos de peso.

"Lo que creemos que ocurre es que, las emociones positivas se exageran y están recompensando a estos comportamientos de mala adaptación", dijo Selby. "Dado que sólo alrededor de un tercio de las mujeres suelen recuperarse después del tratamiento, lo que tenemos que hacer es obtener una mejor comprensión de por qué estas emociones positivas se encuentran fuertemente asociadas con la pérdida de peso en lugar de con asociaciciones sanas como la familia, la escuela o las relaciones."

Investigaciones anteriores en trastornos de la alimentación, se han centrado principalmente en las emociones negativas; cómo el estar triste, enojado, o tener una falta de control puede contribuir a la anorexia, un trastorno emocional que se caracteriza por un deseo obsesivo de adelgazar al negarse a comer. "Hasta ahora", dijo Selby, "ha habido poco análisis de los datos empíricos que podrían darle nuevas ideas sobre cómo las emociones positivas están distorsionados por los que sufren con la enfermedad."

 

En este estudio, Selby y sus colegas encontraron que las mujeres analizadas tenían más dificultades para entender cómo reconocer cuando las emociones positivas se encontraban sesgadas,  cuando participan en las conductas de tipo anoréxicas más frecuentes, como vómitos, uso de laxantes, restricción de calorías, ejercicio físico excesivo , control de las grasas de cuerpo y controles de peso constantes.

"Las mujeres con anorexia están a menudo en entornos emocionales complejos, es por ello muy importante entender su entorno y las sensaciones que están recibiendo", dijo Selby. "Cuanto más sabemos, no sólo acerca de las emociones negativas, sino también de las emociones positivas relacionadas con esta enfermedad, nos ayuda más a entender esta enfermedad devastadora."

Gran parte de los refuerzos positivos que pueden llevar a las mujeres con anorexia a sentirse bien acerca de su situación, podrán provenir de sitios web del tipo "Pro-anoréxica", donde no es extraño que las personas que sufren de anorexia sean aplaudidas por su control y coraje en la obtención de la máxima pérdida de peso.

Este vínculo entre las emociones y comportamientos positivos para bajar de peso, dijo Selby, se convierte en un círculo vicioso para algunas mujeres que sufren este trastorno y continúan perdiendo peso, incluso después de que se cumplan sus metas de comer.

Selby cree que se necesita investigar más para encontrar una manera de reorientar las emociones positivas asociadas con la emaciación, a otras actividades saludables, y determinar cómo estos sentimientos deben ser abordados en el tratamiento de las personas con trastornos de la alimentación.
La actividad física, por ejemplo, puede que sea necesario analizarla de un modo diferente, dijo Selby. Si bien existe un debate acerca de si a los pacientes que reciben tratamiento para la anorexia se les debe permitir hacer ejercicio, el hacer ejercicio es una actividad que les hace sentirse bien. De esta forma, en lugar de restringir drásticamente el ejercicio físico, quizás una persona que goza con el deporte, se la podrían dirigir hacia una actividad de grupo como el yoga, que se centra más en el fortalecimiento de núcleo y no en la pérdida de peso, dijo.

"Tener el control es importante para muchas de estas mujeres", dijo Selby. "Lo que tenemos que hacer es encontrar una manera de volver a conectar las emociones positivas que se sienten en la pérdida de peso, con otros aspectos de su vida que conduzcan a un sentido más equilibrado de la felicidad."

Fuente: Universidad de Rutgers. El artículo original fue escrito por Robin Lally.