Los individuos que sufren de este tipo de trastorno, saben perfectamente que estas ideas son absurdas e improbables, pero no pueden dejar de darle vueltas en su mente, considerando posibilidad real de que se produzcan. Cuanto más duramente lucha la persona contra estas ideas recurrentes, más fuerte se hace la obsesión, más invade su mente, y más ansiedad le genera, existieno un proceso de retroalimentación enfermizo del que no se puede escapar.

En todos nuestros centros de Vértices Psicólogos de Madrid y de la Zona Noroeste de Madrid (A6), en Las Rozas, Pozuelo, Majadahonda, Villalba, Galapagar, Torrelododnes, El Escorial  y Boadilla, diagnosticamos y tratamos los diferentes tipos de obsesiones, interviniendo a nivel terapéutico, mediante la aplicación de técnicas de tercera generación y psicoterapia avanzada.

Las obsesiones pueden aparecer tanto en adultos como en adolescentes o niños, entre los 20 y 25 años. Los adultos maduros y las personas de la tercera edad, si bien pueden generar “manias” y comportamientos en cierta medida "ritualizados", poseen muy baja probabilidad de desarrollar un comportameinto obsesivo por primera vez, si no existía ya antes el síntoma.

Terapia y tratamiento para los trastornos obsesivos

tratamiento obsesiones MajadahondaEn Vértices Psicólogos aplicamos psicoterapia avanzada de tercera generación de Perspectiva Global e Integradora, que sintetiza las ideas y estrategias más efectivas en el campo de la psicología, con bases y fundamentos científicos Cognitivo-Conductuales, Sistémico-Construccionistas, de Análisis Transaccional Análisis Transaccional y de Gestalt, con más de 20 años de investigación clínica y 50 años de avance internacional adaptados a nuestra realidad sociocultural. También empleamos el psicoanálisis, dependiendo de la intensidad y profundidad del trastorno, para ayudar al paciente a percibir su problema y tratarlo de forma exitosa.

Nuestra metodología, esencialmente se basa en indadar junto al paciente, en una alianza terapéutica real y con un interés genuino, tratando de entender y hacerle entender toda la fenomonología asociada con el trastorno y, dándole reconocimiento constante durante todo el proceso terapéutico. Asimismo, enfrentamos al paciente, de forma deliverada o voluntaria, al objeto, pensamiento o idea temida, ya sea mediante exsposición directa o a través de su imaginación. En ocasiones, cuando es necesario, se puede precisar la intervención de otras personas que el paciente reclute para asistirle.

Esta metodología de terapia es muy exitosa para la mayoría de los pacientes que la completan y los efectos positivos suelen perdurar una vez finalizado el tratamiento, evitando recaidas y disminuyendo la ansiedad del afectado, generando autoconfianza, control de sus actos y elevando su calidad de vida.