La seguridad aérea y los psicotécnicos aplicados a los pilotos

Domingo, 26 de Abril de 2015

El posible suicidio premeditado de su copiloto Andreas Lubitz y el hecho de que ante la opinión de familiares y amigos estuviera sufriendo una depresión profunda, sin que este hecho singular le hubiera apartado de la actividad, cuestiona de nuevo la seguridad en el campo de la aviación civil.

Rosa Vera García participa en el debate de Córdoba TV, para analizar las implicaciones de las pruebas psicotécnicas a las que se someten los pilotos y las consecuencias sociales de los accidentes aéreos. Preguntas como ¿son correctos los exámenes psicotécnicos que se les aplican a los pilotos? o ¿es correcto el procedimiento de seguridad dentro de la cabina?, hacen que nos preguntemos qué falló y como podemos evitar que se vuelva a producir una catástrofe de estas dimensiones.

Aún con todo ello y, con mucho que mejorar una vez se analice en profundidad todo el proceso que condujo al accidente, el transporte aéreo sigue siendo el más seguro del mundo. El trabajo meticuloso y exaustivo al que se someten las investigaciones, conduce después de cada catástrofe a mejoras en los procedimientos, rediseño de componentes y elementos estructurales, de propulsión o aviónica, con el fin de avanzar siempre un paso más en lo que es el conjunto del entorno de seguridad y fiabilidad que envuelve a todo el transporte aéreo.

La espectacularidad de los accidentes aéreos no debe conducir a acrecentar el miedo a volar o rechazar un transporte que, ha hecho avanzar la sociedad, la cultura y la economía, poniendo en comunicación cualquier punto del Globo a precios asequibles por la gran mayoría de la población mundial. La economía global lo es gracias al transporte aéreo que, al igual que Internet, ha permitido conectar a los individuos en una red que nos ha hecho más grandes y más sabios.